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miércoles, 12 de junio de 2013

Nueve consejos para que los niños también aprendan en vacaciones





Se acerca el fin de curso, los horarios de los colegios ya han comenzado a cambiar y los niños tienen más tiempo de ocio. Y es entonces cuando surge la duda de qué hacer con tanto tiempo libre; campamentos de verano, actividades extraescolares, cursos de idiomas, deportes, juegos... 

Ante tanto tiempo libre y actividades de ocio, Rosa Peris, profesora de los grados en Maestro de Educación Infantil y Educación Primaria de la Universidad Internacional de La Rioja, afirma que "el verano es un momento óptimo para realizar actividades enriquecedoras distintas a las del curso académico, suponen un enriquecimiento personal". 

La profesora de UNIR apunta que el aprendizaje tiene que estar enfocado de modo diferente. "No se trata de realizar un estudio sistemático de las distintas materias, no tendría sentido estaría fuera de contexto intentarlo. Hay muchos modos de seguir aprendiendo y enriqueciendo a los futuros miembros de la sociedad".

Según Rosa Peris, no es conveniente que los estudiantes desconecten totalmente del colegio en vacaciones. "Lo recomendable sería tener un cierto hábito de trabajo. La desconexión total del trabajo mental no es buena. Me decantaría por la lectura y juegos que estimulen sus cabezas y muevan sus cuerpos".

Una de las cuestiones que se plantean los padres es el tiempo que los niños y adolescentes deben destinar al aprendizaje en verano. Tal y como afirma Rosa Peris, "dependerá de las edades, pero es aconsejable que de lunes a viernes dediquen algo de tiempo. Pero sin olvidar que el aprendizajes es también hacer deportes, excursiones, conocer la naturaleza, relacionarse con personas distintas, hacer planes con sus padres...".

En vacaciones el momento que la profesora de educación personalizada de UNIR, recomienda para hacer las tareas educativas son las tardes, después de comer, "en verano las tardes son eternas".

Rosa Peris explica que el plan de trabajo debe ser específico para cada niño. "Es el equipo de profesores que le han dado clase durante el curso quienes tienen que proponer y decidir ese plan personal de trabajo veraniego. Los libros generales de actividades no aportan tanto como un plan adaptado a cada chaval".

Rosa Peris, aconseja también realizar actividades de aprendizaje atractivas. "Por ejemplo, los cursos de verano que prácticamente se organizan en todos los municipios y son muy variados, combinando deportes, juegos, idiomas, lectura creativa, talleres de música, plástica, teatro. Es una manera de que dediquen ese tiempo al aprendizaje sin que lo vean como un castigo".
Por último, Rosa Peris nos propone una guía de ocio y aprendizaje de verano para un escolar:

1. Hay que pensar en cada hijo: habilidades, aficiones, tener en cuenta las sugerencias de sus profesores al finalizar el curso.
2. Planificar un horario más flexible, pero con límites claros.
3. Realizar en familia alguna actividad semanal atractiva.
4. Planes culturales: visitas a museos, conciertos al aire libre, cine en familia, etc.
5. Solidaridad: dedicar tiempo a la gente mayor, ayudar a niños necesitados o ser monitores de campamentos, en el caso de los más mayores.
6. Lectura diaria de títulos adecuados a sus edades y gustos.
7. Actividades que trabajen la lógica.
8. Iniciar o profundizar en los idiomas.
9. Deporte como estimulador de la actividad cerebral.

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